Máquina neumática

“Máquina neumática”  continúa el proceso iniciado en “Neumas 0”, en busca de una concepción de carácter más definitiva a través de  una optimización de su manejo, a la vez que una simplificación de su mecánica.

Partiendo  del sonido orgánico, casi animal, que producen las membranas en vibración de unos pitos de caña, generamos  esculturas huecas que conducen y modulan este primer soplo hasta emitir sonidos humanoides que se aproximan a fonemas determinados. Partiendo de algunos esquemas de máquinas parlantes sobretodo del siglo XVIII  y XIX (Kratzenstein, Kempelen y Wheatstone ) fuimos modelando hasta encontrar el sonido de las cinco vocales. Por otro lado, las consonantes fueron apareciendo mediante la manipulación y deformación de estas formas primeras.

“Máquina neumática”  consigue deshacerse del ventilador y se alimenta de forma autónoma mediante un sistema de fuelles que accionamos durante la performance. Por otro lado, continuamos investigando  y añadiendo fonemas de manera que la obra reúne, además de las cinco vocales, las sílabas ma-pa-ne-pe-ce-le-rra, ampliando las posibilidades de ideación de frases interpretables.

En diálogo  con las propias limitaciones de pronunciación de la máquina, vamos encontrando palabras y frases que se conforman como partitura para accionar la obra. De este proceso condicionado surge un texto de carácter oracular en el que se describen lugares que no conocemos o se manifiestan lemas de moralidad propia:

Hice neuma y oí lema:

“O hay ley o hay pelea”

Oí: “amarra rama y apalea”

Y huí a cerrar pelea.

Cené rape y anhelé mar

Amanece, leí mapa

Y huí a Ipanema.

¡oooooohh!

Ipanema huele a oleo

Neuma huele a enea.

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